Vinotellers: tienda online de vinos de añadas antiguas con estética de época

Para satisfacer a morros finos,
todas las botellas que aquí encontrarás
tienen como mínimo una década de antigüedad

Guardadas en mejores condiciones que en el Palacio de Versalles: tanto a temperatura como a humedad controlada y en posición horizontal para así evitar que los corchos se sequen.

Habiendo comprobado que su estado sea digno de la mismísima realeza: con la merma o el nivel de la botella adecuado a la edad del vino y sin que el corcho se haya hundido o haya tenido pérdidas.

Vestidas de etiquetas tan bien conservadas que hasta podrían haberse lucido en las mesas de las más admiradas cortes europeas.

Para abrirlas con un sacacorchos de láminas o con un Durand de modo que su frágil corcho no se acabe desgranando al descorcharlas. Utensilios que al sumiller del «Service de bouche» de Luis XVI le hubieran sido muy útiles…

«Hazte con uno, te vendrá de perlas» —recomendación del «Servicio de morros finos»—.

Desafortunadamente, la corte real todavía no contaba con coleccionistas,
winelovers y disfrutonas como ellas:

«Siempre hemos oído que el vino mejora con la edad, pero eso es cierto solo para, tal vez, menos del 10 por ciento de todo el vino que se embotella»

«Experto en vino en 24 horas»
de Jancis Robinson —la escritora de vinos más importante del mundo—.

«Assumpció nos invitó a visitar la sala de los Ángeles. Un espacio emocionante, más antiguo que el resto de la bodega y que desprendía aromas de otras generaciones: la sala de los vinos rancios. Y me dejó probar una barrica del 1964, un rancio dulce. Me enamoré, me curé el miedo, me reconfortó y me hizo sentir como en casa, arropada, acolchada»

«Ranci Dolç»
de Sara Pérez —viticultora y elaboradora en el Priorat y el Montsant—.

«Y aunque el tiempo trae goteras / Yo soy como el buen jerez / Cada año más solera / A más tiempo, más bouquet»

«Lola Sí»
de Lola Flores —una jerezana que no necesita presentación—.

Ni a todo el mundo le sientan bien los años
ni todo el vino está hecho para envejecer

Sin embargo, por esas «botellas de buenos vinos madurados durante años en condiciones que inspiren confianza, es decir, a una temperatura constante relativamente baja, siendo clave su procedencia» Jancis pagaría lo que fuera.
«Pensé que, si algún día tenía que dedicarme a esto de hacer vinos, haría un vino como ese» y Sara mantuvo la promesa que se hizo en Escaladei, un noviembre de 1982, dando a luz después de 20 años de crianza a una joya de vino con el alma de la historia del Priorat.
A quienes les recuerda al vino que bebían sus abuelos, no se imaginan que lo que realmente dice de ti el pedirte un jerez es que eres una moderna. Esto, por supuesto, Lola ya se lo olía.